Una obra de Smitsaart…e!
Watino La Papona jugó un partidazo y lo de su goleador fue un espectáculo.
Si bien Fakires nunca se resignó y buscó permanentemente el arco de enfrente, lo de Watino fue excelente. La contundencia mostrada
opaca los desacoples defensivos que lo complicaron un poco en la segunda mitad, pero ponen en alerta al equipo que, de mejorarlos,podrá pelear arriba.
El partido arrancó parejo. Con Watino tratando de tener el balón y Fakires presionando mucho y bien arriba. Eso le permitió contar
con dos situaciones de peligro que el arquero Rossi, de gran labor, logró desviar.Superado el primer temblor, el Taita Adrián Fernández empezó a hacerse dueño del equipo y, tras armar una linda jugada colectiva,
cedió para Leo Smitsaart quien abrió el marcador.Poco tiempo después llegó el segundo, el que golpeó claramente a Fakires que resignó su postura agresiva de presión e ingresó
en una etapa de desencuentros.Ahí aprovechó Watino y Smitsaart para llevar el partido 4-0 y dejar en claro que estaba tan fino que no le podían regalar nada.
Pero como el fútbol es la dinámica de lo impensado, según palabras del periodista-escritor Dante Panzeri, cuando Fakires parecía
más golpeado fue cuando logró descontar en dos oportunidades para darle vida nuevamente al partido.
Y otra vez… todo al revés… Con el 2-4 que motivó a Fakires y le puso un signo de pregunta al juego de Watino. Smitsaart y el TaitaFernández marcaron un gol cada uno, ambos de gran factura, para definir un partido al que le faltaba un gol más por bando para decorar
un 7-3 vibrante que dejó a Watino sonriente y a Fakires con la conciencia tranquila por haber hecho lo imposible por recuperar ese mal comienzo.

En este número de la revista también hubo tiempo para la polémica que involucra a un par de integrantes del plantel.

Si bien Fakires nunca se resignó y buscó permanentemente el arco de enfrente, lo de Watino fue excelente. La contundencia mostrada
opaca los desacoples defensivos que lo complicaron un poco en la segunda mitad, pero ponen en alerta al equipo que, de mejorarlos,podrá pelear arriba.
El partido arrancó parejo. Con Watino tratando de tener el balón y Fakires presionando mucho y bien arriba. Eso le permitió contar
con dos situaciones de peligro que el arquero Rossi, de gran labor, logró desviar.Superado el primer temblor, el Taita Adrián Fernández empezó a hacerse dueño del equipo y, tras armar una linda jugada colectiva,
cedió para Leo Smitsaart quien abrió el marcador.Poco tiempo después llegó el segundo, el que golpeó claramente a Fakires que resignó su postura agresiva de presión e ingresó
en una etapa de desencuentros.Ahí aprovechó Watino y Smitsaart para llevar el partido 4-0 y dejar en claro que estaba tan fino que no le podían regalar nada.
Pero como el fútbol es la dinámica de lo impensado, según palabras del periodista-escritor Dante Panzeri, cuando Fakires parecía
más golpeado fue cuando logró descontar en dos oportunidades para darle vida nuevamente al partido.
Y otra vez… todo al revés… Con el 2-4 que motivó a Fakires y le puso un signo de pregunta al juego de Watino. Smitsaart y el TaitaFernández marcaron un gol cada uno, ambos de gran factura, para definir un partido al que le faltaba un gol más por bando para decorar
un 7-3 vibrante que dejó a Watino sonriente y a Fakires con la conciencia tranquila por haber hecho lo imposible por recuperar ese mal comienzo.
En este número de la revista también hubo tiempo para la polémica que involucra a un par de integrantes del plantel.
ahi ta.... lean todooo eehhhhh
ResponderBorrarno reconozco al de la izquierda!
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